El programador sí lleva una batería interna que se recarga con la conexión a la corriente, y que guarda la programación en caso de fallo eléctrico. Esto es válido para un periodo de unas horas o unos pocos días.

Por otra parte, la batería no es sustituible, y además viene soldada a la placa base, por lo que no se puede reemplazar.

 

Si durante un tiempo largo como un mes, no se utiliza el temporizador, éste recargará la batería cuando se conecte a la corriente (debe pulsar el botón "Reset" para que se le ilumine la pantalla).

 

Si el domicilio donde va a usar el programador sí dispone de conexión eléctrica permanente incluso durante esos dos meses, y no desea que la programación se le borre, puede dejar el programador conectado a la red sin conectar a él ningún dispositivo eléctrico, de forma que este sí mantendrá la programación.

 

El consumo no alcanza ni siquiera 0,5W, por lo que el coste es inapreciable en la factura eléctrica, aún en el caso de que se encuentre enchufado durante meses.